22 de febrero 2026.
Por Eliseo Muñoz.
Fotografías por Marcelo González.
La banda rusa de post-punk, Human Tetris, volvió a deleitar a sus seguidores la tarde del domingo 22 de febrero. Tras su última visita en 2023, los moscovitas trajeron consigo un nuevo trabajo: Common Feeling. Publicado el año pasado, este álbum es el resultado de la perfección de la fórmula que los impulsó al reconocimiento mundial dentro de su género, tiñendo su música con la identidad que los caracteriza.
La presentación comenzó puntual a las 20:00 horas. El recinto aún recibía a los últimos asistentes cuando Arvid, Tonia y Ramil subieron al escenario para los preparativos finales. Al atenuarse las luces, iniciaron con frialdad y precisión los primeros acordes de “Waves”. El desplante de los rusos es elegante, sobrio y sumamente pulcro. Repasaron rápidamente su último disco interpretando “Letter”, “Home”, “City”, “Closer” y “Light Room” sin mayores pausas. Su precisión técnica emuló la experiencia de escuchar el LP directo de la grabación. No hubo muchas palabras por parte de la banda, pero sí desde la cancha; el público gritaba emocionado solicitando himnos como “Melancholy” o “Bravery”. Los asistentes corearon y bailaron cada tema sin excepción, moviendo los cuerpos con los brazos abiertos, como si fueran alas intentando emprender el vuelo. Arvid expresó su gratitud hacia el público chileno por apoyar siempre sus visitas, gesto al que Ramil se sumó con señas de agradecimiento desde el costado derecho del escenario.
Tonia, quien se mantuvo seria y reservada al centro del escenario, no pudo evitar una gran sonrisa ante la multitud que saltaba y coreaba la línea de guitarra que ella interpretaba en “The Hardest Feeling”, tras haber intercambiado instrumentos con Arvid. Los asistentes se mantuvieron inquietos en una pista de baile masiva; la música transformó la Sala Metrónomo en un “gran salón” que albergó la celebración de la melancolía y el culto a la resiliencia.
Llegada la mitad de la presentación, la banda desplegó los éxitos de Memorabilia. Comenzando con el característico riff de “Long Flight”, la batería acelerada marcó un ritmo que los cuerpos siguieron de manera automática. Continuaron con “A Company”, “Another Day” y la esperadísima “Melancholy”, recibida con gritos y cerveza que voló por los aires. También hubo espacio para honrar sus trabajos independientes, tocando “Ruins” y “Pictures” (del sencillo de 2017), canciones ampliamente celebradas por marcar el retorno de la banda tras su inesperada pausa en 2012. De ese periodo de reactivación también incluyeron “Bravery”, el éxito más coreado de su EP River Pt. 1.
Tras una breve pausa, Arvid se acercó al micrófono para anunciar —ante una efusiva multitud— que la siguiente canción sería la última. El público respondió con gritos de nostalgia anticipada, pero Tonia los interrumpió rápidamente con la línea de bajo de “Things I Don’t Need”. Fue el punto cumbre de la noche; para entonces, los asistentes ya habían perdido cualquier reserva. De manera explosiva, los saltos en el centro de la cancha derivaron en locura total: mosh, baile y crowdsurfing se tomaron el recinto. Fue un sentimiento infeccioso que se trasladó al escenario: en una salida total de libreto, Arvid gritó al unísono con la gente que coreaba el riff del puente de la canción.
Es increíble cómo el calor latino logra derretir la fachada de reserva y frialdad que suelen proyectar los artistas rusos. El espectáculo fue una celebración absoluta y la fanaticada se retiró emocionada, bajo la promesa de retorno que Human Tetris reafirmó esa noche.
Setlist:
Waves
Letter
Home
City
Your Laugh
Light Room
Closer
Fade
Day and Night
Horizon
Silhouette
The Hardest Feeling
Long Flight
A Company
Another Day
Melancholy
Trier
Ugly Night
Ruins
Pictures
Bravery
Warm Memory
Things I Don’t Need

