Por Sebastián Allende.
A más de dos décadas de su formación, Sin Perdón regresa a los escenarios con una fuerza y vigencia que sorprende incluso a quienes han seguido su trayectoria desde el inicio. Tras reencontrarse en 2023 para celebrar los 20 años de Vieja y Nueva Tragedia, la banda inició una nueva etapa que hoy los conduce nuevamente al Teatro Caupolicán. En esta ocasión, compartirán cartel con leyendas del punk melódico mundial como Pennywise, Millencolin y Mute.
Conversamos con Ítalo Valentino (It), baterista, e Ismael Bustamante (Is), vocalista y guitarrista, sobre su retorno, la conexión con las distintas generaciones, el estado actual del punk en Chile y lo que depara el futuro para su música.
¿Cómo están? Gracias por darse el tiempo de conversar con Parlante. Para comenzar, cuéntennos cómo reciben la noticia de compartir fecha en el Teatro Caupolicán junto a referentes como Pennywise, Millencolin y Mute. ¿Qué significa para ustedes?
Is: Bacán, es un tremendo reconocimiento. Son bandas que crecimos escuchando y, para nosotros, estar ahí es la guinda de la torta en este proceso de reencuentro. Lo hemos hecho de forma escalonada: volvimos en 2023 con el concierto por los 20 años de Vieja y Nueva Tragedia en el RBX, un disco muy emblemático para nosotros.
Recién en 2024 retomamos con más fuerza: fuimos a Concepción, al norte, y tocamos en Santiago; todos esos shows fueron muy significativos. Volver ahora para abrir un concierto de este nivel nos emociona mucho. Además, es parte de nuestra historia: en 2007 abrimos por primera vez para No Use For A Name en el Caupolicán y, a partir de ahí, vinieron experiencias increíbles con bandas como New Found Glory, The Ataris, The Grab Kids, Millencolin (en 2009) y Rufio. Regresar a ese escenario es muy especial.
Han pasado muchos años desde esos primeros encuentros y ahora vuelven a reunirse. ¿Qué simboliza esta etapa, considerando que hoy el público es mucho más diverso?
It: Sin duda se vive distinto. Estamos más viejos, con más recorrido musical y otras responsabilidades. Pero lo del 20 de marzo es importante porque se está dando de forma orgánica; eso confirma que fue un acierto reunirnos y creer que podíamos seguir creando juntos.
Estamos trabajando para sacar material nuevo este año, como continuación de “Aquí”, el sencillo que lanzamos a fines del año pasado. Y lo lindo es que, aunque no lo creas, se repiten muchas caras de los inicios de los 2000. Nos muestran fotos de esa época y vernos ahora es como un viaje en el tiempo. Hoy tenemos trabajos y familias, pero la pasión sigue intacta. La dinámica ha cambiado, claro, pero la esencia permanece: el cariño, los recuerdos, los viajes con pocas comodidades y las personas que nos siguen acompañando.
Como banda con más de dos décadas de historia, ¿cuáles creen que han sido las claves para mantenerse vigentes?
Is: Pucha, es difícil decirlo. No ha sido algo del todo intencional, considerando que paramos por mucho tiempo. Pero diría que ha sido clave fijarnos objetivos a corto y mediano plazo, especialmente en este regreso. Y, sobre todo, el cariño: el que nos tenemos entre nosotros y el que sentimos por la música. Trabajamos desde la independencia, lo cual no es nada fácil; requiere mucho esfuerzo y sacrificio, y con los años uno valora eso de otra manera. En los ensayos se siente ese “no sé qué” que solo tenemos los cinco juntos. Eso es irremplazable.
Tras los shows de reencuentro entre 2023 y 2025, ¿cómo han vivido ese retorno a los escenarios?
It: Nos atrevimos a hacer un show solos, algo que no es tan común para bandas independientes. El RBX tiene capacidad para poco más de 200 personas y las entradas volaron. Eso nos permitió enfocar el trabajo en un show largo, con un setlist extenso y representativo.
Tocamos “No Estar Aquí” junto al Pelado Álvaro de Fiskales Ad-Hok, un tema que grabamos hace años para un compilado que nunca salió, pero que siempre estuvo en nuestro repertorio. Ver al público coreando todo fue muy emocionante; el tiempo se pasó volando. Después repetimos la experiencia en el Bar de René, en Concepción y en Caldera, donde la respuesta fue inesperada y llena de afecto. En Conce nos pasaba que llegaba gente con sus hijos, mostrándonos fotos de hace 20 años. Fue tremendo.
¿Cómo sienten que las nuevas generaciones conectan con la música de Sin Perdón?
It: La música evoluciona constantemente. Chile siempre ha sido un país muy ligado al rock y al metal, y hoy existen propuestas indie y escenas nuevas que evocan ese tiempo dorado del punk melódico. Creo que, más que enseñar, nosotros seguimos aprendiendo de las nuevas bandas. Hay jóvenes que llevan pocos años tocando y están haciendo cosas muy interesantes. Uno debe mantenerse estudiando y atento a lo que está pasando.
¿Cómo ven el estado actual del punk rock en Chile?
It: Creo que hay algo que persiste: el espíritu del “hazlo tú mismo” (DIY) y la dificultad de gestionar proyectos. Faltan espacios para ensayar y lugares para tocar. Sobrevive el que trabaja, el que insiste y el que le pone ganas. Por ejemplo, Los Problemas, una banda relativamente nueva, ya llena shows con gente coreando todas sus canciones. Eso habla de dedicación.
Is: También hay más tecnología a favor. Antes grabar era un problema: encontrar estudio, conseguir el dinero, organizarse… Hoy puedes grabar desde casa, producir videos y obtener mejor calidad. Eso ha elevado el nivel general de la escena.
Hablemos de “Aquí”. ¿Qué representa este sencillo en la sonoridad actual de la banda?
Is: No intentamos descubrir la rueda. La idea fue capturar lo que somos: lo que cada uno toca y aporta. Queríamos que fuera orgánico y real, dándole un simbolismo al retorno, ya que no grabábamos los cinco juntos desde El Valle Condena en 2009. Solo por eso, la canción ya tiene un valor especial.
¿Hay planes de un disco nuevo?
Is: Sí, tenemos un demo bien avanzado con varias canciones. Lo difícil ahora es compatibilizarlo con el trabajo y la familia. No sabemos si lanzaremos un disco completo de una vez o si seguiremos la ruta de los sencillos, que nos funcionó muy bien con “Aquí”.
Para cerrar: ¿qué puede esperar el público del show del 20 de marzo en el Caupolicán?
It: Primero, estamos muy honrados. Eso nos obliga a ofrecer un show a la altura: mucha energía, un buen repertorio y aprovechar cada minuto. Ojalá la gente llegue temprano. Se ha sentido una vibra increíble desde que se anunció el festival. Para nosotros es un premio a tantos años de trabajo y queremos que sea memorable.
Ismael, pensando en los comienzos, ¿qué le dirías al Ismael de hace 20 años?
Is: Que siga adelante. Que le dé con todo. Es un camino difícil e ingrato a veces, pero también es hermoso y está lleno de alegría y amor. Que trabaje e insista, porque al final el trabajo siempre te devuelve algo gratificante.
El próximo 20 de marzo, Sin Perdón será parte del festival We Are One, compartiendo escenario con Millencolin, Pennywise y Mute en el Teatro Caupolicán; una cita que promete ser uno de los hitos de su trayectoria. Aún quedan algunas entradas para platea disponibles a través de Puntoticket.


