Por Eliseo Muñoz.
La banda de melodeath sueca por excelencia, In Flames, regresa a la región para reclamar su trono en la cartelera nacional. Esta será su cuarta visita a nuestro país tras su exitosa presentación de 2023, ocasión en la que debutaron su último trabajo, Foregone, un disco que reavivó la llama de ese sonido caótico pero articulado que los ha caracterizado históricamente, equilibrando con precisión sus dos componentes fundamentales: agresión y melodía. En esta oportunidad, la agrupación celebrará más de 30 años de trayectoria el próximo 21 de abril en el Teatro Cariola, acompañados por los exponentes nacionales Diametral y ProjectoR.
Oriundos de Gotemburgo, en el contexto de una escena musical sumamente prolífica donde convergieron nombres como Dark Tranquillity y At The Gates, In Flames nació a principios de los 90 de la mano de Jesper Strömblad. Originalmente concebido como un proyecto paralelo a su grupo principal, Ceremonial Oath, no fue sino hasta 1993 que Strömblad abandonó su antigua banda para volcarse de lleno a este nuevo desafío. Tras reclutar a Glenn Ljungström en la guitarra y Johan Larsson en el bajo, dieron vida a su debut, Lunar Strain, contando con la colaboración de Mikael Stanne (Dark Tranquillity) en las voces ante la falta de un vocalista oficial.
La banda continuaría operando con vocalistas de sesión hasta 1995 cuando, previo a la producción de su tercer disco, The Jester Race, reclutaron finalmente a Anders Fridén como miembro definitivo, quien también provenía de las filas de Ceremonial Oath y Dark Tranquillity. A la fecha, han publicado 14 álbumes de estudio y atravesado múltiples cambios de formación; Anders y Jesper se mantuvieron como los pilares creativos hasta el año 2010, cuando Strömblad dejó la agrupación para tratar sus problemas de salud, dejando a la banda sin sus fundadores originales pero con una identidad inconfundible.
Desde sus inicios, el sonido de In Flames se distinguió por priorizar la experimentación sobre las fórmulas establecidas, permitiendo el desarrollo de atmósferas contemplativas en medio de la turbulencia del death metal. Esta mezcla de brutalidad y emotividad, imbuida de letras que exploran conflictos internos y la naturaleza humana, los consagró como la piedra angular del Death Metal Melódico. Su influencia fue tal que incluso moldeó el movimiento metalcore de principios de los 2000 y generó cruces estilísticos inesperados, como la colaboración con los electrónicos Pendulum en la canción “Self vs Self”.
Para esta cuarta visita, la banda no llega con un estreno discográfico, pero sí con una alineación estelar que reúne a grandes figuras de la escena mundial: Chris Broderick (ex-Megadeth), Liam Wilson (ex-The Dillinger Escape Plan) y el pilar fundamental de la banda, Björn Gelotte. Podemos esperar un espectáculo cargado de éxitos que recorren tres décadas de historia en un recinto idóneo como el Teatro Cariola. Las entradas siguen disponibles a través de Ticketplus; queda menos de una semana para que las llamas vuelvan a cubrir Santiago.

