The Lumineers en Movistar Arena: La sinceridad y calidez del folk en busca de pertenencia

1 de mayo 2026.

Por Pablo Álvarez P.
Fotografías por Matías Schwart.

En un Santiago que a ratos parecía pueblo fantasma, producto del fin de semana largo y de una fría jornada de viernes, poco a poco fueron llegando los y las valientes hasta el Movistar Arena. El chileno Pau fue el encargado de acompañar a los más entusiastas con su romántico pop-indie, mientras que varios llegaron sobre la hora para ver al plato fuerte de la noche, los norteamericanos de The Lumineers.

Con un escenario teñido de azul y el resto de la gran cúpula a oscuras entró el grupo al compás de “Sirius” de The Alan Parsons Project, mientras un cassette con el logo del Automatic (su más reciente disco) se proyectaba de fondo. Precisamente con una canción de este último trabajo abrió los fuegos el dúo, acompañado por una banda de 4 músicos. “Same Old Song” mostró a un inquieto Wesley Schultz cantándole un folk a la monotonía y a la desconexión, ataviado con un traje burdeo, dos trenzas en su cabello rubio y un jockey negro. Mientras, su compañero Jeremiah Fraites lo acompañaba en la batería con sus clásicos suspensores negros y sombrero oscuro.

Un violento salto temporal hasta su debut llegó a continuación con “Flowers in Your Hair” (2012), con sólo 4 músicos en escena, todos tocando en una misma fila y haciendo armonías vocales. Para “Angela” (2016) varios celulares se desenfundaron, mientras que la mandolina y los timbales tomaron protagonismo ganándose la primera ovación de la jornada. “Muchas gracias por venir esta noche, es maravilloso. El año pasado fue un gran año para nosotros y ya son 20 tocando junto a Jeremiah”, dice en inglés Schultz para introducir la melancólica y perseverante “You’re All I Got”, que recuerda el sonido de sus compatriotas Death Cab for Cutie.

El dúo saca a relucir todo su talento como instrumentistas con una bella introducción en guitarra del frontman para “A.M. Radio” y un gran trabajo en el piano de Jeremiah. La gente prendió la luz de sus celulares espontáneamente, como imitando los pequeños destellos lumínicos que se mostraban en la gran pantalla. Antes de seguir, Wesley hizo una curiosa confesión: “Mucha de la gente que amo tiene algo en común: Cuando primero nos conocimos pensaron que era un imbécil (asshole)”, asegura siempre en inglés. “Así que un brindis por todos los imbéciles en esta habitación”, bromea antes de interpretar la americana “Asshole”, marcada por el potente ritmo de la percusión de Brandon Miller.

La nostálgica y solitaria “Gale Song”, escrita para la saga de Los Juegos del Hambre, dio paso a esa minimalista pieza con alguna reminiscencia a Tom Petty llamada “Donna”, con Wesley sentado sobre el piano de Fraites. Cambio de switch para ese megahit falsamente alegre llamado “Ho Hey”, que puso a todos a cantar y grabar, con el grupo nuevamente tocando en una sola línea en frente del escenario. Los ánimos quedaron arriba para el peculiar halago que es “Dead Sea”, donde el público cantó, aplaudió y saltó en todo momento. Hacia el final un gran grito de Schultz sacó aplausos y él se sacó el jockey para recibir aún más aplausos.

Como si eso no fuese suficiente, el vocalista decidió bajar y cantar entre sus fanáticos de cancha en “Brightside”. Tras recorrer casi todo el plano, la fiesta siguió con “Sleep on the Floor” y esa invitación a buscar nuevos horizontes, en medio de una explosión de confeti que voló por la cúpula. Y ya luego el baile se tomó la pista con la conflictuada y alcohólica “Gloria”, que fue un karaoke. Sin duda la sección más encendida y que tuvo al público como gran protagonista. Protagonismo que para “Where We Are” asumieron la violinista Lauren Jacobson y el impecable piano de Fraites.

De vuelta a su último larga duración, era el turno de que una droga ansiolítica tratase de seducirnos en “Ativan”, mientras que la triste historia del soldado caído en Vietnam “Charlie Boy”, encarnó las promesas de heroísmo de la guerra y el dolor de su familia. Un acordeón aparece en los brazos de Jeremiah para cantarle a las secuelas de una adicción en el folk profundo de “Leader of the Landslide”. En tanto Wesley enfrentó al público acompañado sólo por su guitarra eléctrica en “Slow it Down”, antes de que se le sumase su compañero de fórmula en la percusión, para uno de los bellos momentos que dejó la noche. Sin embargo, la nota más emotiva la dio la sentida balada en búsqueda de una conexión real llamada “Automatic”, con Schultz cantando sentado en el suelo y Fraites a sus espaldas acompañándolo desde el piano.

Ya entrando en la recta final, el karaoke se desató con el inalcanzable amor de la fama encarnado en “Ophelia”, que terminó con el frontman en primera fila y lanzando su pandero al público. Para la country “Big Parade” cada miembro de la banda fue presentado y cantó un verso de la canción, a excepción de Derek Brown, quien se destapó con un virtuoso solo de batería con juego de luces incluido. Algo que al parecer dejó picado a Jeremiah, quien le sacó humo a sus manos con un solo de piano al final de “My Eyes”, llevándose el aplauso de su audiencia. El último estertor eléctrico llegó con ese riff grueso de “So Long”, mientras que una “Cleopatra” a cappella y luego acompañada sola por el violín de Jacobson brindó un toque emocional. “Gracias por invitarnos, han sido unas noches increíbles. Sé que es feriado así que gracias por venir y pasarlo con nosotros”, lanza a modo de despedida Wesley Schultz, antes de desatar el karaoke con la primera nota de “Stubborn Love” y el bajista Byron Isaacs montando un show propio azuzando al público.

En poco más de 2 horas, los norteamericanos recorrieron toda su discografía y se pasearon por cada matiz que hay dentro de su universo de folk y americana. Y es que si bien a ratos el grupo puede sonar más pop, a veces más indie, por momentos románticos o en otros roqueros y crudos, hay algo que atraviesa todas las canciones de The Lumineers: una brutal sinceridad que aunque a veces pueda parecer descarnada, siempre se entrega con emoción y honestidad, sintiéndose en definitiva como un abrazo cálido que te cubre para brindarte un lugar de pertenencia.

Setlist:
Same Old Song
Flowers in Your Hair
Angela
You’re All I Got
A.M. Radio
Asshole
Gale Song
Donna
Ho Hey
Dead Sea
Brightside
Sleep on the Floor
Gloria
Where We Are
Ativan
Charlie Boy
Leader of the Landslide
Slow It Down
Automatic
Ophelia
Big Parade
My Eyes
So Long
Cleopatra
Stubborn Love