Por Eliseo Muñoz.
El consagrado músico, productor y compositor argentino, Gustavo Santaolalla visitará nuestro país bajo el marco de su gira “Ronroco Tour”, instancia que celebrará con una presentación en el Teatro Biobío, de Concepción, el 21 de Agosto y otra el 23 de agosto en el Teatro Municipal de Santiago, con una banda formada especialmente para la ocasión. Y por si fuera poco, dictará la clase magistral “La Música como Identidad y Puente Cultural” el 22, entre las dos fechas– enfocada principalmente en los procesos creativos al momento de componer; una oportunidad de aprendizaje sumamente invaluable.
Tres fechas imperdibles para los fanáticos de la historia musical latinoamericana, ya que Gustavo es un monumento vivo de aquello; como compositor, colocó la primera piedra en la escena del rock argentino, con su banda Arco Iris y luego apoyó el movimiento del “Rock en Español” en los años 90, donde amplió su rubro hacia la producción, emergiendo bajo su tutela, varios discos de la movida mexicana, para artistas de la talla de Café Tacvba, Julieta Venegas, Molotov, Divididos, e incluso en nuestro país con Corazones, de Los Prisioneros y el homónimo de Dracma.
Su huella en el auge de la música Latinoamericana es inmensa, pero no sería hasta finales de los 90 en que comenzaría a trabajar en producciones cinematográficas, lo cual le abriría las puertas a un universo completamente nuevo y sumamente masivo, que no dejaría nunca de ampliarse hasta el tiempo actual.
En esta ocasión, el foco de su gira será el disco Ronroco, lanzado en 1998. Un trabajo instrumental sensible, emotivo y espiritual, que tiene como protagonista al Ronroco, instrumento de cuerdas boliviano, similar al charango, del cual Gustavo se enamoró a temprana edad, formalizando su estrecha relación con él en un disco trabajado por casi 13 años. Las 5 cuerdas dobles del serían el vehículo que lo llevaría a planos artísticos más masivos, nos referimos a las del mundo cinematográfico.
Al año de su lanzamiento, Gustavo sería contactado para colaborar con el tema “Iguazú” en la película “El dilema” de 1999, siendo el primer paso de un extenso recorrido otorgándole voz al cine, destacando “Amores Perros” (2000), “Diarios de motocicleta” (2004), y trabajos que lo llevaron a ganar los premios Oscar con “Secreto en la Montaña” (2005) y “Babel” (2006).
Un músico de carácter sumamente atemporal, que se ha mantenido en boga gracias a su ardua participación en múltiples formatos artísticos, composiciones propias, producción para otros artistas y bandas sonoras para cine actuado, ha explorado además, el mundo de la animación y recientemente su obra trascendió al terreno de los videojuegos, con su increíble visión para “The Last of Us”, de Naughty Dog (y su posterior serie de HBO). Lo cual ha hecho que toda una nueva generación se interese en su trabajo y arduo legado.


