Por Ricardo Ovalle.
Mo Chara, Móglaí Bap y DJ Próvaí son los integrantes de Kneecap, el trío norirlandés que ha revolucionado el hip-hop del Reino Unido y Europa durante los últimos años. Originarios de Belfast, su historia se remonta a 2017, año en que se forman como agrupación y lanzan su primera canción, nacida a partir de un incidente que sufrió un amigo de Móglaí Bap, en donde él también se vio involucrado. El joven fue detenido por la PSNI (Servicio de Policía de Irlanda del Norte) luego de realizar unos escritos en mobiliario público. Al ser aprehendido, insistió en que solamente hablaba irlandés, negándose rotundamente a hablar en inglés. A partir de esta historia nació “C.E.A.R.T.A.”, canción que funciona como una protesta en defensa del derecho de cada individuo a hablar y utilizar el idioma irlandés (gaélico), además de cuestionar la represión lingüística y cultural.
Por su contenido profundamente contestatario, su lenguaje soez y sus referencias explícitas, Kneecap comenzó a ser vetado de distintas emisoras. Sin embargo, lejos de frenar su crecimiento, la controversia solo acrecentó su fama entre los jóvenes locales, quienes comenzaron a verlos como la voz de una generación que sentía que su identidad cultural había sido históricamente reprimida. Desde entonces, Kneecap ha construido una discografía que comenzó en 2018 con 3CAG, su primer trabajo de larga duración, al que siguieron Fine Art en 2024 y FENIAN en 2026. A través de estos trabajos se han hecho mundialmente conocidos por mantener viva la lengua irlandesa, incluso cuando hacerlo está lejos de responder a lo que el mainstream podría esperar de una agrupación que busca proyectarse internacionalmente.
Actualmente trabajan con el sello independiente Heavenly Recordings, que les ha permitido mantener una importante libertad creativa para expresarse de acuerdo con sus ideales, respetando la identidad que los ha convertido en una agrupación imposible de ignorar. Porque, guste o no su música, Kneecap se hace notar.
La banda es abiertamente de pensamiento republicano irlandés, lo cual, para quienes no están familiarizados con la historia de Irlanda, significa que defienden la idea de una Irlanda unificada y soberana, y no se identifican con la pertenencia de Irlanda del Norte al Reino Unido. Esta posición política es uno de los motores de sus canciones y les ha permitido llevar su mensaje más allá de sus fronteras, visibilizando el conflicto histórico entre Reino Unido e Irlanda y, entre otros aspectos, la situación del idioma irlandés frente al predominio del inglés. Por esta razón, sus versos y letras mezclan constantemente irlandés e inglés, algo que se repite a lo largo de toda su obra. Mantener vivo el idioma y darle la importancia cultural que merece no es para ellos una simple estrategia de marketing, sino una expresión de identidad y de raíces que se niegan a desaparecer.
Si bien su música genera revuelo por sus letras y el uso del idioma, es importante destacar que los géneros que exploran son diversos y que su propuesta no puede clasificarse únicamente como hip-hop irlandés. El rap de sus canciones fluctúa continuamente entre inglés e irlandés, mientras que musicalmente incorporan elementos de rap, rave, drum and bass y música electrónica. El resultado es una combinación en la que las rimas se desplazan sobre beats acelerados, dando lugar a canciones vertiginosas, pero cargadas de contenido político y social. A esto se suma el uso permanente de la ironía y un humor irreverente que busca incomodar, provocar y romper con las convenciones.
Entre sus canciones más emblemáticas se encuentran “H.O.O.D.”, “Get Your Brits Out”, “Guilty Conscience” y “THE RECAP”. De su trabajo más reciente, FENIAN, destaca precisamente la canción que da nombre al álbum, además de otras composiciones que continúan profundizando en las temáticas políticas y culturales que han marcado su trayectoria. Al escucharlos interpretar, suenan furiosos, molestos y frenéticos. Lo que componen no solo lo expresan a través de sus letras, sino también mediante una actitud que se traslada directamente al escenario.
En 2024, y ya con una importante fama dentro de la industria musical, Kneecap llevó su propia historia al cine. La película homónima, protagonizada por los tres integrantes del grupo junto a Michael Fassbender, retrata de manera exagerada y humorística su ascenso como banda y la relación de sus integrantes con la lengua y cultura irlandesas. La producción recibió una excelente recepción de la crítica y se convirtió en un nuevo vehículo para que la historia de la agrupación trascendiera el ámbito estrictamente musical. La película incluso fue seleccionada por Irlanda como su representante para la categoría de Mejor Película Internacional en los premios Oscar.
Además de sus reivindicaciones relacionadas con Irlanda, Kneecap se ha convertido en uno de los grupos musicales que más abiertamente ha defendido al pueblo palestino. El trío ha manifestado públicamente su apoyo a Palestina en numerosas ocasiones, especialmente después de octubre de 2023, cuando el conflicto entre Israel y Hamás se intensificó. Su activismo político ha tenido consecuencias concretas para la agrupación. Uno de los episodios más comentados ocurrió durante su presentación en Coachella en 2025, cuando utilizaron el escenario mediático más importante de Estados Unidos para expresar su postura en apoyo y criticar el respaldo estadounidense a Israel.
Posteriormente, el grupo enfrentó una serie de cancelaciones y controversias en distintos países. En Alemania, sus actuaciones en los festivales Hurricane y Southside fueron canceladas, mientras que en Hungría se les prohibió ingresar al país, impidiendo su participación en el Sziget Festival. También enfrentaron restricciones en Canadá. Lejos de sentirse intimidados por estas situaciones, Kneecap ha continuado utilizando sus presentaciones como espacios para expresar sus posiciones políticas, consolidándose como una de las agrupaciones que más abiertamente desafía las convenciones dentro de la escena musical actual.
Uno de los elementos visuales más reconocibles de Kneecap es el pasamontaña, con los colores y símbolos de Irlanda. El elemento se ha convertido en una representación visual de los ideales que atraviesan su música: la identidad irlandesa, la defensa de su idioma y la reivindicación de una Irlanda unificada. Después de casi una década desde aquel primer “C.E.A.R.T.A.”, el conjunto pasó de ser un proyecto surgido en Belfast a convertirse en un fenómeno internacional capaz de llenar grandes escenarios, protagonizar una película y generar titulares mucho más allá del mundo de la música.
Estamos seguros de que el próximo 21 de octubre veremos más de algún pasamontaña con los colores de Irlanda entre el público de Club Chocolate, cuando Kneecap pise por primera vez un escenario chileno y marque a fuego su esperado debut en el país. Si deseas ser parte de este show, las entradas están a la venta a través del sistema Puntoticket.


