Iron Maiden vuelve a Chile: ¡Corre por tu vida!

Por Ricardo Olivero.

Hay regresos que parecen una visita más en el calendario y hay otros que funcionan como una especie de ritual. Iron Maiden pertenece, desde hace años, a la segunda categoría en Chile. La banda británica volverá a Santiago para descargar su maquinaria el 31 de octubre y el 1 de noviembre de 2026 en el Estadio Nacional, dos jornadas que formarán parte de “Run For Your Lives”, la gira con que la Doncella de Hierro celebra sus cincuenta años de existencia en nuestro país, con un nivel mayúsculo de expectación de su fanaticada, que ya se encuentra contando los días en el calendario para reencontrarse con la banda.

Pero esta vez hay una diferencia importante. No vienen a presentar un disco nuevo ni a continuar simplemente el camino de Senjutsu, su más reciente trabajo de estudio, publicado en 2021. La apuesta mira bastante más atrás: el espectáculo está construido alrededor de los nueve primeros álbumes de la banda, el período que va desde Iron Maiden, hasta Fear of the Dark, es decir, la etapa en que cinco tipos ingleses dejaron de ser una promesa de la New Wave of British Heavy Metal para convertirse en una de las bandas más reconocibles de la historia del metal.

Y ahí está buena parte del atractivo de esta esperada vista. En una época en que las giras de grandes bandas suelen funcionar como extensos repasos de carrera, Maiden decidió poner límites. Nada de recorrer medio siglo de canciones; aquí el viaje empieza en 1980 y termina en 1992. Eso significa volver a los primeros años, rescatar material que hace tiempo no ocupa el centro de la escena y recuperar el espíritu de discos que marcaron generaciones completas de seguidores. Desde la velocidad y crudeza inicial hasta las grandes composiciones de The Number of the Beast, Powerslave, Somewhere in Time, Seventh Son of a Seventh Son y Fear of the Dark, el repertorio se convierte en una cápsula de la historia clásica del grupo.

Iron Maiden siempre ha entendido que sus canciones viven también de la puesta en escena. Por eso Run For Your Lives viene acompañado de una producción especialmente diseñada para estadios, con un despliegue visual que recorrerá diferentes períodos de la banda. Y, naturalmente, habrá espacio para Eddie, ese personaje que ha muerto, resucitado, mutado y cambiado de profesión y look innumerables veces, pero que continúa siendo una de las imágenes más reconocibles del rock pesado.

Para el público chileno, la historia tiene un capítulo propio. Maiden debió esperar hasta 1996 para concretar su debut en nuestro país, después de la cancelación de la presentación que estaba prevista algunos años antes, por presiones de la iglesia católica y el cardenal Medina. Desde entonces, la relación con Chile se transformó en una de las más constantes de la banda en Latinoamérica. La Doncella ha pasado por escenarios que hoy forman parte de la memoria del rock local y ha terminado convirtiendo al Estadio Nacional en uno de sus territorios habituales.

La visita de 2026 será la número once (entonces) de Iron Maiden en Chile. También será la séptima vez que la banda se presente en el Estadio Nacional, después de sus pasos por el recinto en 2011, 2013, 2016, 2019 y las dos jornadas de 2024. La primera fecha de esta nueva escala quedó fijada para el 31 de octubre y la demanda llevó posteriormente a sumar el segundo concierto, el 1 de noviembre. Para ambas noches se anunció una combinación internacional y nacional para abrir los fuegos. Por un lado, Mammoth, el proyecto encabezado por Wolfgang Van Halen, hijo del mítico y fallecido guitarrista Eddie Van Halen y los nacionales Nuclear, poderosísima banda de Thrash Metal con basta trayectoria nacional e internacional, que aloja sus orígenes en la ciudad de Arica y que ahora estarán a cargo de abrir la multitudinaria jornada en el coliseo de Ñuñoa.

La elección de las fechas tampoco es menor. El paso por Santiago llegará cuando la gira ya haya recorrido buena parte de Latinoamérica, instalando el espectáculo de aniversario en el tramo final de su recorrido regional. Y aunque hablar de despedida sería apresurado, existe un elemento que inevitablemente les agrega peso a estas presentaciones: la banda ha anunciado un descanso de las giras durante 2027, lo que marca una gran expectativa del show que puede brindar la banda, que convengamos, siempre genera gran expectativa de igual manera.

Cincuenta años después de que Steve Harris comenzara a darle forma a Iron Maiden, la banda sigue encontrando maneras de convertir su propia historia en presente. No necesitan un álbum nuevo para justificar el regreso (aunque han sacado álbumes nuevos). Les basta con esas guitarras gemelas, la voz de Bruce Dickinson, una batería que parece hecha para mover estadios y un catálogo que todavía provoca esa reacción elemental del público del metal: puño arriba, garganta abierta y cerveza en alto (aunque no vendan adentro del recinto, se las ingenian igual).

Chile ya conoce ese ritual. Lo ha vivido en teatros, pistas atléticas, arenas y estadios. Lo volverá a vivir en el Nacional, esta vez con una selección concentrada en los años que construyeron el mito. Será la undécima visita, el reencuentro número once entre Maiden y un público que hace rato dejó de ser solamente audiencia para convertirse en parte de la historia local de la banda. Así que habrá que desempolvar las poleras, afinar la garganta y prepararse para la invasión. Porque Iron Maiden vuelve a Chile, el 31 de octubre y el 1 de noviembre, en el Estadio Nacional. Y esta vez, como manda el título de la gira, más vale correr por tu vida.

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