A Wilhelm Scream en Club Ámbar: La intensidad no se negocia

3 de noviembre 2026.

Por Sebastián Allende.
Fotografías por Javier Martínez.

El corazón del Barrio Bellavista volvió a vibrar este martes 3 de noviembre con una de las presentaciones más esperadas por los seguidores del punk rock melódico. En una noche donde la energía nunca bajó de intensidad, A Wilhelm Scream regresó a Santiago para demostrar por qué sigue siendo una de las bandas más arrolladoras e influyentes del género, ofreciendo un gran espectáculo en Club Ámbar que transformó el recinto en un verdadero caos de coros, pogos y sonrisas.

La jornada comenzó a las 19:45 horas con la presentación de Bala Loka, quienes desplegaron parte importante de su más reciente trabajo discográfico, Todo Caerá. Mostrando un repertorio cargado de velocidad, melodías y actitud con canciones como “Adicción”, “Milagro”, “Ley”, “Cómplices” y “Más allá del sol”, entre otras, encontraron rápidamente respuesta entre los asistentes, quienes llegaron desde temprano para encender el ambiente y acompañar la presentación de los nacionales. Una actuación sólida que confirmó el buen momento creativo que atraviesa el grupo y que cumplió perfectamente con la misión de preparar el terreno para los protagonistas de la noche.

Tras los últimos ajustes sobre el escenario y una creciente expectación entre los presentes, a las 20:35 horas llegó finalmente el turno de los estadounidenses. Encabezados por Nuno Pereira y Trevor Reilly, desde el instante en que aparecieron sobre el escenario y comenzaron con “Boat Builders”, la respuesta fue inmediata. Los primeros acordes bastaron para que Club Ámbar se transformara en una masa compacta de fans entregados por completo a una banda que ha hecho de la combinación entre virtuosismo técnico, melodía y agresividad una marca registrada. “The Kids Can Eat a Bag of Dicks”, “The Soft Sell” y “Devil Don’t Know” siguieron la senda de intensidad que marcaría esta velada de martes.

“Midnight Ghost”, “GIMMETHESHAKES”, “Somebody’s Gonna Die” y “Let It Ride” fueron parte de los momentos más álgidos de la noche, con una audiencia que respondió a cada riff de la dupla de seis cuerdas compuesta por Ben Murray y Trevor Reilly, a cada cambio de ritmo impulsado por la sólida base que conforman Brian J. Robinson en el bajo y Nicholas Pasquale Angelini en la batería, y a cada coro con una pasión verdaderamente contagiosa. “Me vs. Morrissey in the Pretentiousness Contest (The Ladder Match)”, “Anchor End” y “The King Is Dead” fueron los principales generadores de los circle pits para los más entusiastas, quienes además se aventuraban en permanentes intentos por saltar desde el escenario hacia el público, hacerse notar en el mosh y mantenerse lo más cerca posible de una banda que se mostraba tan precisa como apasionada, ejecutando cada tema con una claridad y potencia admirables.

Con un Nuno Pereira que se mostró como un frontman cercano y explosivo, combinando una notable potencia vocal con una permanente interacción con el público, la banda encontró otro punto alto de la noche. Sus constantes intervenciones, incluyendo algunos destellos de español, eran recibidas con risas y muestras permanentes de admiración por parte de los fanáticos apostados junto al escenario. Para el cierre, “Mute Print” y “Famous Friends and Fashion Drunks” fueron la prueba de que lo de A Wilhelm Scream en Santiago fue mucho más que un concierto. Fue la confirmación de que existen bandas capaces de mantener intacta su esencia pese al paso de los años, evolucionando sin perder intensidad y demostrando que la técnica y la velocidad pueden convivir de manera brillante.

En una escena donde muchas bandas viven de la nostalgia, A Wilhelm Scream demostró exactamente lo contrario: una banda que continúa sonando vigente, desafiante y tan contundente como en sus mejores años. Una noche de guitarras afiladas, ritmos vertiginosos y una comunión total entre la banda y el público, que volvió a demostrar que el punk rock melódico no solo suena con fuerza en este lado del mundo, sino que también se vive con una pasión difícil de igualar.

Setlist:
Boat Builders
The Kids Can Eat a Bag of Dicks
The Soft Sell
Devil Don’t Know
Midnight Ghost
GIMMETHESHAKES
I Got Tunnel Visión
Somebody’s Gonna Die
I Wipe My Ass With Showbiz / 5 to 9
The Last Laugh
The Horse
Let It Ride
Me vs. Morrissey in the Pretentiousness Contest (The Ladder Match)
Anchor End
The King is Dead
Mute Print
Famous Friends and Fashion Drunks