Por Pablo Álvarez P.
De la mano de su álbum más reflexivo y a la vez con altos tintes urbanos, el español Pablo Alborán dará en Chile el puntapié inicial a su gira KM0 2026. Con más de 15 años de carrera, el malagueño vuelve a su centro para hablar del amor, el tiempo, la introspección y los nuevos comienzos.
Por allá por 2010 una nueva voz española irrumpía en las radios y playlists chilenas, cuando la balada “Solamente Tú” se colaba en los rankings románticos, convirtiéndose en un éxito inmediato. Pablo Moreno de Alborán Ferrándiz rápidamente comenzó a ganar fanáticos y sus hits se fueron acrecentando desde la publicación de su primer y homónimo disco en 2011. Con Chile la conexión fue inmediata y desde su debut discográfico no ha dejado de visitar nuestro país, ya sea con visitas de promoción o con sus distintos tours.
A sus 36 años el cantautor español llega nuevamente a Chile gracias a su séptimo disco de estudio KM0, publicado en noviembre pasado. Un trabajo donde el propio músico ha asegurado que se reencontró con su chispa creativa, luego de que su familia superara un complejo momento de salud. “Clickbait” es el corte que abre al álbum, donde de inmediato destaca el coqueteo con lo urbano. Más recitada y rapeada, en contraste con la lírica melódica a la que nos tiene acostumbrados, el andaluz no tiene complejos en abrazar el dembow y el reguetón para critcar la cultura de las redes sociales, de los likes y las fake news.
Un cambio radical y un regreso a lo más tradicional que le conocemos al español llega con la canción que le da nombre al disco “KM0”. Una balada al piano que aborda precisamente el hecho de sentarse de nuevo a escribir y componer. Enfrentarse a la hoja en blanco, donde Alborán aprovecha de hacer una reflexión sobre su viaje personal y lo que ha logrado como artista, sin dejar de lado la incertidumbre de no saber cómo saldrá una canción o álbum nuevo. Más vulnerable y más libre, como él mismo lo ha expresado, este “Volver a empezar no es volver atrás, es volver a tí”, explica.
Como buen disco de pop en esta era, la placa trae una serie de colaboraciones. La brasileña Indiara Sfair lo acompaña en la melodía de ruptura con ritmo country “Vámonos de Aquí”, mientras que el también originario de Brasil, Luan Santana, lo hace en “¿Qué tal te Va?”, donde a diferencia de la canción de Raphael (“Qué tal te Va sin Mí”), aquí a la ex pareja se le ve bastante bien con un nuevo amor. Sin embargo, bien vale la pena detenerse en otras 3 colaboraciones que son de los puntos altos del disco.
“Planta 7” junto al guitarrista español Vicente Amigo es una rareza, no sólo para Alborán sino que para casi cualquier disco de música pop en tiempos donde domina el algoritmo: Dura más de 9 minutos y es un homenaje no sólo a los trabajadores del piso 7 del hospital La Fe de Valencia, también para todo todos los trabajadores de la salud de España, en forma de oda y reclamo por sus condiciones laborales. Minimalista pero llena de matices, la canción pasa por largos momentos instrumentales con arreglos de cuerdas, guitarras y percusiones que entran y salen, junto al virtuosismo de Amigo, capaz de acompañar, tomar protagonismo o simplemente desaparecer cuando la pieza lo amerita.
Desde lo vocal, es imposible soslayar el trabajo que hace junto a la leyenda española Ana Belén en “Inciso”. Una balada pop melódica que reflexiona sobre la pausa, la fugacidad de la vida y el reloj egoísta que nunca deja de girar. Canción donde lucen las voces de los españoles por sobre todo lo demás. Finalmente para “Perfectos Imperfectos”, Pablo se fue a buscar colaboración a Japón, de la mano –o de la voz- de Lilas Ikuta, cantautora asiática miembro del dúo Yoasobi, a quién Alborán le dio toda la libertad para abordar en japonés su mitad de canción. Autocrítica y culposa, la balada gana con la capa extra de emotividad, sutileza y fragilidad que le da la japonesa, sin abusar de juegos los vocales.
Sin embargo la multiculturalidad del disco no se agota ahí. Y es que también hay espacio para los sonidos tropicales con la salsera y optimista “La Vida que Nos Espera” o con el merengue-pop y amoroso de “Si Quisieras”. Eso sí, el malagueño no deja de lado el estilo que lo lanzó al estrellato y muestra su lado más íntimo y vulnerable con las baladas “Mis 36”, “Mi Talón de Aquiles” o en ese homenaje a su ciudad natal llamado “Me Quedo”.
En esencia el KM0 de Pablo Alborán no es un borrón y cuenta nueva, es volver a conectarse con el inicio del viaje y consigo mismo, para empezar un nuevo recorrido de la mano de las baladas al piano, del flamenco, pero también con toques urbanos y tropicales.
El próximo 2 y 3 de marzo cantará el español en Santiago. Y si no te quieres perder los primeros shows de esta nueva era, aún puedes adquirir entradas en el sistema Puntoticket. Ojo que sólo quedan entradas para el martes 3 en Movistar Arena.

