7 de marzo 2026.
Por Eliseo Muñoz.
Fotografías por Javier Martínez.
Este pasado sábado 7 de marzo se celebró la segunda edición del Epic Rock Fest en el Club Hípico, un festival que logró fusionar dos mundos paralelos de la escena metalera. Por un lado, el misticismo pagano de Tierra Santa, Fabio Lione y Kabrönes; por el otro, la crudeza del hardcore punk y el thrash de Slicer, Madball y Suicidal Tendencies. Esta propuesta, sumamente fresca a pesar de las críticas de los “expertos” en redes sociales, replica el formato de grandes festivales como Wacken o Hellfest. Es hora de que los “guerreros del teclado” comprendan que esta diversidad es el futuro para dar visibilidad a todos los subgéneros dentro de la gran maquinaria del metal.
Lo mejor fue cómo el entorno complementó la apuesta: entre los puestos de merchandising se veían personas caracterizadas como vikingos y celtas vendiendo runas y objetos holísticos, mientras que, a pocos metros, una rampa de skate se mantenía activa al ritmo del crossover. Además, el evento alojó la previa de la sexta edición de La Batalla del Tattoo, una competencia donde artistas nacionales e internacionales demostraron su destreza bajo presión, resultando ganadora la chilena Daniela Schwarze.
La música arrancó puntual a las 15:00 hrs con Slicer. Desde el primer segundo, la banda deslumbró con un despliegue técnico y brutal que movilizó a los asistentes en un torbellino de tierra. Con una presentación breve pero agitadísima, se robaron los aplausos con su magnífico thrash Made in Chile. Les siguió Los Peores de Chile; los íconos del punk nacional encendieron la cancha con moshpits y una locura colectiva que hizo volar las primeras latas de cerveza por el cielo.
Fabio Lione trajo la magia medieval, marcando el primer giro sonoro del festival al revivir éxitos de su legado con Rhapsody of Fire y Angra. Su presentación actuó como un portal hacia una época de armaduras y reinos. Lione fue el artífice de los primeros mosh pits masivos, logrando incluso que el público “remara” al unísono en un barco hacia tierras desconocidas. La épica continuó con Tierra Santa, cuyas canciones —que narran viajes de guerreros y hechos históricos— vibraron en el umbral del heavy metal con una notable influencia del power metal.
Sin embargo, el hechizo se rompió abruptamente cuando Madball irrumpió en el escenario. Las espadas y armaduras desaparecieron, dando paso a los puños y cuerpos sudados en un mosh explosivo. Fue un hito ver a la banda en un festival masivo en Chile, ya que sus visitas anteriores se limitaban a recintos cerrados. Freddy, agradecido con la producción, explicó a quienes no los conocían que lo que presenciaban era “la manera natural de sentir la música”. Su set fue una zona de guerra activa dominada por el two-stepping y golpes al aire; incluso un basurero fue víctima del torbellino que arrasó con todo.
El portal volvió a estabilizarse con el folclore de Kabrönes. Los ex integrantes de Mägo de Oz regresaron para repasar clásicos de su era dorada como “Jesús de Chamberí”, “La Leyenda de la Mancha” y “Gaia”. Himnos como “Fiesta pagana” y “Molinos de Viento” transformaron el mosh en rondas de baile al son del violín. José Andrëa agradeció el privilegio de cantar sus epopeyas tan lejos de casa y selló su cercanía con el público cantando “Hasta que el cuerpo aguante” desde el lateral del escenario. Al despedirse, la mitología se esfumó, pero la emoción permaneció intacta para el plato final.
El gigante del crossover, Suicidal Tendencies, no visitaba Chile desde 2016 y 2017. Casi una década después, el Club Hípico fue testigo del regreso de los californianos. La banda soltó los primeros acordes de “You Can’t Bring Me Down” hasta que Mike Muir dio la señal de inicio: “What the hell is going on around here?!”. El estallido fue absoluto. La velocidad de las guitarras de Ben Weinmann y Dean Pleasants, sumada a la primera bengala de la noche, disparó la adrenalina. A pesar de algunos temas de sonido, nada detuvo la violencia en “Join the Army” o el baile multitudinario en “Send Me Your Money”. El clímax llegó con “Subliminal”; tras los primeros 40 segundos de tensión, el solo de bajo de Tye Trujillo desató el caos instintivo.

Muir aprovechó el set para compartir historias personales y recordar el paso del compatriota Ra Díaz por la banda. Aunque estas pausas restaron tiempo para más canciones, son parte esencial de la experiencia de ver a una leyenda como él. Para cerrar, la producción anunció la grabación de un videoclip para “Scream Out”, buscando demostrar que Chile tiene el mejor circle pit del mundo. La respuesta fue una locura de cuerpos “entierrados” y energía desbordante que culminó con “Pledge Your Alliance”. En un final fraternal, los miembros de Slicer subieron a desordenar la tarima junto a los músicos, cerrando una jornada mítica. La diversidad dentro del metal debe ser celebrada y el Epic Rock Fest lo hizo con creces; es la instancia perfecta para mostrar la evolución de estilos y entregar la exposición necesaria para que la escena nacional siga creciendo.
Setlist Käbrones:
Jesús de Chamberí
La Santa Compaña
Molinos de viento
Maritornes
Fiesta pagana
Finisterra
El lago
Satania
Setlist Suicidal Tendencies:
You Can’t Bring Me Down
Join the Army
Freedumb
Send Me Your Money
War Inside My Head
Subliminal
I Saw Your Mommy
Scream Out
Cyco Vision
Pledge Your Allegiance

