15 de abril 2026.
Por Pablo Álvarez.
Fotografías por Multimusica.
Un castillo tipo fortaleza recibía a los miles de fanáticos que, la noche de este miércoles, colmaron el Movistar Arena para reencontrarse con la italiana Laura Pausini. Con más de 30 años de trayectoria, la superestrella prometía una velada de largo aliento repleta de clásicos —propios y ajenos— y, ciertamente, cumplió con creces. A las nueve en punto la música dio la señal de inicio: la cantante de 51 años apareció en el segundo nivel de la estructura, luciendo un vestido brillante y empuñando una espada para interpretar “Yo Canto”, el himno de Ricardo Cocciante, mientras en la base del escenario un grupo de caballeros agitaba telas plateadas.
La estrella de la noche no pudo ocultar su emoción al ver que sus seguidores habían formado la bandera italiana con globos en la cancha, gesto que respondió con otro éxito que desató el karaoke masivo: “Mi historia entre tus dedos”, de Gianluca Grignani. Aún conmovida, Laura invitó a su hija Paola al escenario para que sintiera el calor del público. “Los he extrañado mucho. Gracias por ser el primer país del mundo en agotar dos noches. Por eso les daré todo; quiero irme del escenario muerta”, bromeó la artista antes de dar paso a los hits que cimentaron su fama en los noventa, como “Escucha a tu corazón” y “Emergencia de amor”, los cuales elevaron la euforia de los asistentes.
A tres décadas de su triunfo en el Festival de San Remo con “La Solitudine”, la oriunda de Faenza llegó con la premisa de homenajear a los compositores cuyas canciones marcaron su vida. Así surgió una magistral puesta en escena de “Hijo de la Luna” (Mecano), donde la italiana apareció coronada de estrellas y cargando la figura de un bebé dorado entre sus brazos, bajo una atmósfera de luces blanquecinas. Tras una interpretación impecable de “Entre tú y mil mares”, el show giró hacia los setenta con “Porque te vas”, de José Luis Perales, aunque esta vez reinventada bajo un inesperado código de reguetón.
El dinamismo del espectáculo permitió transitar de la pausa de “No soy una señora” a la catarsis eléctrica de “Como si no nos hubiéramos amado”, momento en que Pausini, guitarra roja en mano y rodeada de lenguas de fuego en las pantallas, desgarró cada frase como si le acabaran de romper el corazón. De la pasión pasó a la calma con “Antología” de Shakira y “Volveré junto a ti”. Sobre esta última, la artista hizo una pausa reflexiva: “Cuando escribí esta canción no tenía mucha inteligencia. Amo este tema, pero ahora sé que puedo elegir y ustedes también pueden hacerlo”, aclaró antes de recibir una ovación cerrada, la cual se repitió tras su íntima versión de “Cuando nadie me ve”, de Alejandro Sanz.
El ambiente se transformó con un medley bailable que incluyó “La isla bonita”, “Se fue” (en versión salsa) y “Oye mi canto”, terminando de desatar un carnaval tropical junto a sus coristas. Tras la intensidad de “Pausa” (Izal) —donde una cámara Go-Pro la filmó en un primer plano asfixiante—, el baile regresó con “El Talismán”, de Rosana, contagiando incluso a su banda de siete instrumentistas. Uno de los momentos más dulces ocurrió cuando Laura subió al escenario a Florencia, una niña de 9 años, para cantar a dúo “Durar”. “Va a ser la nueva Don Francisco”, afirmó bromeando sobre la soltura de la pequeña frente al micrófono.
La recta final incluyó un tributo a la música local con “Gracias a la vida”. “Violeta Parra es una diosa; nunca se puede olvidar”, aseguró la reina del pop italiano, justificando la inclusión del tema en su repertorio. La noche continuó con un mensaje contra la violencia en “El patio” y un segmento de karaoke ininterrumpido con “Amores extraños”, “Inolvidable” y “La soledad”. El tono se volvió épico con la rockera “Escucha atento”, donde Pausini, envuelta en una capa de flecos negros, demostró que su potencia vocal permanece intacta con un grito final que le valió una ovación instantánea.
Hacia el cierre, el pop retomó el control con un popurrí que incluyó “Similares”, “Las cosas que vives” y “Primavera anticipada”. Laura también se dio el gusto de desafiar las críticas de las redes sociales interpretando una íntima versión de “Turista”, de Bad Bunny, antes de que sus coristas hicieran bailar al recinto con “La vida es un carnaval”. Tras aparecer con un vestido de luces LED para la emotiva “En cambio no”, y salir vestida de novia para “Víveme”, la artista propuso un viaje imaginario por América: desde la bachata dominicana hasta los sonidos de México y Perú, cerrando el bloque con una sorpresiva videollamada con Ricky Martin al ritmo de “Livin’ la vida loca”.
El final definitivo llegó tras tres horas y cinco minutos de espectáculo con “Mariposa Tekcnicolor”, “Il cielo in una stanza” y “El mundo que soñé”. Fueron 185 minutos donde Laura Pausini derrochó talento vocal, simpatía y una gratitud profunda hacia sus influencias y su público. En su castillo de la música latina, la italiana sigue reinando con autoridad absoluta. Dios salve a la Reina.
Setlist:
Yo Canto
Mi Historia entre tus Dedos
Escucha a tu Corazón/Emergencia de Amor/El Primer Paso en la Luna
Hijo de la Luna
Entre Tú y Mil Mares
Porque te Vas
No Soy una Señora/Verdades a Medias/Como si no Nos Hubiéramos Amado
Antología
Volveré Junto a Ti
Cuando Nadie Me Ve
Y mi Banda Toca el Rock/La Isla Bonita/Se fue/Oye mi Canto
Pausa
El Talismán
Durar
En Ausencia de ti/Surrender
Gente/Gracias a la Vida
El Patio
Amores Extraños/La Soledad/Inolvidable
Escucha Atento
Similares/Las Cosas que Vives/Bienvenido/Primavera Anticipada
Turista
La Vida Es Un Carnaval
En Cambio No
Víveme
Bachata Rosa/Hasta la Raíz/Hoy/Eso y Más
Livin’ La Vida Loca
Mariposa Tecknicolor
Il Cielo in una Stanza
El Mundo que Soñé

