Por Rodolfo Galleguillos.
No es poco frecuente que muchos artistas se pregunten cómo seguir con sus carreras después de que uno de sus principales colaboradores fallezca repentinamente. Historias al respecto existen desde los orígenes mismos del rock. Además, en este caso el culto construido por Morphine y la figura de Mark Sandman eran difíciles de dimensionar. La banda fundada en 1989 había hecho una carrera altamente productiva durante sus casi 10 años de existencia, lanzando discos aclamados hasta el día de hoy como Cure for Pain del 1993 y Like Swimming de 1997. Después del repentino infarto del bajista de 2 cuerdas muchos habrían dado simplemente por finalizada la ruta de viaje del trío de música rock y blues experimental.
Pero el año 2009 una petición de retorno a Italia hecha al saxofonista Dana Colley hizo que los dos integrantes restantes volvieran a poner manos a la obra. Después de invitar a Jeremy Lyons a cubrir el puesto de Sandman, aprenderse el repertorio y dar varios shows con nombres provisorios, es que el año 2014 debido a una pregunta casual es que el trío pasa formalmente a llamarse Vapors of Morphine, un proyecto que apunta a ser más que una simple continuación.
El proyecto ha girado por todo el mundo no solamente tocando los clásicos del periodo de Morphine, sino que posee a la fecha dos larga duración nuevos. El año 2016 publicaron el disco A new Low, una clara referencia al llamado low rock del cual fueron referentes y el cual intentan mantener reinventado y vigente en la actualidad, el cual recibió una cálida acogida del público. Y posteriormente publicaron el 2021 Fear & Fantasy, disco que tiene los últimos registros del baterista fundador Jerome Deupree y quien habría decidido salir del proyecto de forma amistosa. Su reemplazo, Tom Arey, también posee registros dentro de ese disco y es el actual integrante del trío.
Dana Colley, único integrante original presente a la fecha, relata en algunas entrevistas que hasta el día de hoy se pregunta cómo serían las cosas si Sandman siguiese vivo, o si habrían tenido otro tipo de cierre, pensando que Vapors of Morphine ha existido durante más tiempo de lo que existió Morphine. Sin embargo, la admiración y nostalgia siempre existen por haber crecido juntos y porque cumplieron el sueño que muchos músicos en la actualidad poseen: construir un sonido que trascienda generaciones. El mismo Colley se ve orgulloso de ver que muchas personas jóvenes escuchan su trabajo y lo utilizan como referencia para empezar en el saxo, como una forma de consolidar que la música no tiene límites ni fronteras.
El trío se presentará este 12 de mayo en el Teatro Nescafé de las Artes, en un espectáculo que probablemente sea el último en mucho tiempo según Colley, por lo que la oportunidad está abierta a quienes quieran experimentar este new low del rock alternativo.

