Conversamos con Barry B: “Imagino que Latinoamérica es un poco eso, más fan de verdad por la música”

Por Ignacia Gutiérrez.

Desde hace ya unos años, el talento emergente y joven en España viene dando que hablar en la escena under y urbana mezclando sonidos que van desde la electrónica al pop rock e incluso el punk. De allí, nombres como Ralphie Choo, Rusowsky, Barry B, Judeline, Nusar 3000 están sonando tanto al interior de España como en Latinoamérica.

Gabriel Barriuso García es el verdadero nombre detrás de Barry B. Originario de Aranda de Duero en la región de Burgos, España, Barriuso ha encontrado en la música desde pequeño una identidad, lo que lo llevó a crear este alter ego impulsivo, artístico y creativo que desde el 2021 se encuentra presente en la escena.

Su relación en la música data desde que era pequeño, cuando estudiaba creó una banda de rock y poco a poco se fue inspirado en bandas como Oasis, Blur, y en la estética inglesa juvenil de Skins. Tras estudiar ingeniería, graduarse y sufrir un accidente de auto, tomó la decisión de dedicarse de lleno a la composición, sus primeros temas fueron “Kit Kat” y “ROOKIES”, hoy cuenta con un álbum de estudio que se titula Chato y un EP estrenado el año pasado. También ha colaborado con bandas como Carolina Durante y artistas solistas de España como Aitana, Gara Durán y sus amigos y compañeros de escena Ralphie Choo y Drummie.

Hace unas semanas estrenó “Silverado”, un adelanto del nuevo álbum que prepara además de una nueva colaboración con Gara Durán. Conversamos con Barry B sobre su carrera musical, sus inspiraciones musicales, estéticas, el crecimiento que ha tenido su presencia en la música y también lo que tiene preparado para este 2026.

¿Cómo has ido definiendo los sonidos a lo largo de tu carrera para llegar al rock?

A ver, yo empecé con el rock, siempre he escuchado rock, siempre pop rock. Escuché siempre mucho The Strokes, Arctic Monkeys, todo lo de Oasis, Blur, Primal Scream. Eso se escuchaba en mi casa porque mis tíos, mi familia me lo ponía.

Y yo tuve un grupo de rock en mi pueblo en el norte de España, en Burgos, y lo dejé porque empecé la universidad. Y cuando acabé la universidad pues volví otra vez a la música y como vi que se podían hacer canciones desde la DAW, desde un iPad, con el Garageband, con todo eso, pues ahí me puse a hacer cancioncillas así.

Luego me fui a Madrid y conocí toda la escena de Madrid y en ese momento estaba toda la movida del bedroompop, todo esto, pues dije venga, yo también. Y como Drummie es de Aranda también, es de mi pueblo, pues con él también empecé a hacer ese tipo de cosas.

Él tenía la conexión con Ralphie y Ralphie con Rus (Rusowsky), y ahí empezó toda la conexión y bueno eso era lo que se llevaba, hacíamos ese tipo de música. Luego sí que es verdad que cuando empecé ya a avanzar en la movida, a tomármela en serio, a querer vivir de esto, me tiró mucho lo que tenía dentro, que es el rock. Y actualmente es lo que más alegrías me ha dado, porque a raíz del primer disco, empieza a salir una gira guapa, se llenaron las salas, todo. Así que aquí estamos.

¿Cuál es tu relación con esta escena que lleva ya un par de años sonando bien fuerte en España y también fuera?

Sí, a ver, creo que en Madrid y en España es increíble porque la gente hace lo que quiere. La gente hace lo que quiere sin ningún tipo de miras a futuro, simplemente haciendo lo que le gusta y probando cosas, mixeando estilos, experimentando. Y eso mola porque al final es que la gente hace lo que quiere, le sale bien, la industria se fija, los grandes cogen ideas de los pequeños y se va retroalimentando algo muy bonito. Los grandes empiezan a probar cosas que les han salido bien a los pequeños y pues yo creo que es algo mucho de lo que está saliendo aquí en España y es que al final es totalmente genuino, son amigos. En esa época nadie sabía nada, ahora lo vemos con perspectiva y vemos todo lo que ha pasado, pero en esa época simplemente hacíamos música, te diviertes, sales, no sé, fue súper genuino.

Hace poco has visitaste México, has girado por España, te presentaste en el Primavera Sound, ¿cómo lo tomas? ¿cómo te sientes?

Sí, bueno, ojalá hacer Latinoamérica bien. Fuimos a México para una fecha en bajo circuito, así se llamaba la sala, y nada, bien, muy bien, o sea, conseguimos llenar la sala y ya sabes cómo es el público mexicano, es increíble, es como mucho más fanático, imagino que Latinoamérica es un poco eso, más fan de verdad por la música.

En España somos más especiales, cuesta más, la gente es más fría. Yo lo veo por ejemplo cuando de chaval veía los conciertos de Oasis en Argentina por ejemplo, la gente loca, sabes, o en Chile la gente se volvía loca cuando aquí no pasaba eso tanto, pero bueno, aún así, aún no pasando tanto, creo que ha tenido muy buena acogida en toda España, las salas se llenaron, hicimos La Riviera y ya por eso dijimos venga, pues vamos a hacer nuestra primera arena por así llamarla, y ahí estamos en el Movistar poco a poco ahora, por eso decidimos también sacar el disco este año y todas estas cosas como ser parte del Primavera Sound.

Pues imagínate, es un festival referencia en España que se conoce internacionalmente. Eso me tiene súper orgulloso, de que hayan contado conmigo. Sí que es verdad que nos tocó abrir el festival a las cinco y cuarto, pero hay que estar súper preparado, siempre vamos a fuego como en toda la gira.

Acerca de tu último lanzamiento titulado “Silverado”, leímos que viene de unas vacaciones, es una canción que creaste de vacaciones por Estados Unidos, ¿puedes contarme más cómo nace esta idea?

Si bueno nosotros hicimos tres Rivieras. Pues entre la segunda y la tercera era la única fecha que tenía de vacaciones, que eran dos semanas en todo el año, y sabía que yo necesitaba buscar inspiración, necesitaba moverme, y nos fuimos a Norteamérica, a Nashville, y de Nashville fuimos a Nueva Orleans bordeando el Misisipi en una camioneta.

Fuimos viendo la casa de Johnny Cash, de Elvis, sus tumbas, los museos, toda la movida de Post Malone en Nashville, es increíble. Lo de Post Malone es una locura, lo que tiene ahí, tiene un bar de dos pisos, todo lleno de conciertos, guapísimo. Y nada, pues al final de la ruta me compré una guitarra en una tienda de guitarras que había de segunda mano, una Martin, y compusimos la canción.

A mí me habían adelantado durante el viaje muchos Silverados, muchas pick ups que aquí no se ven, en España, aquí no se ven carros tan grandes y me llamó la atención y escribimos la canción ahí en la cocina de Nashville.

Lo que fue el EP el año pasado, el disco del 2024 y el que saldrá este año, ¿qué crees que ha cambiado desde “Chato” hasta aquí?

Bueno he cambiado todo, todo, todo ha cambiado, todo en mí, o sea, si no hubiera cambiado estaría muerto yo creo. No tenía mucha cabeza, hacía todo sin pensar, eso también es bonito, pero para lo bueno y para lo malo hacía todo sin pensar.

Y no sé, me estabilicé con mi pareja, lo típico, aprendes a disfrutar momentos más tranquilos de la vida, a cuidarte, a quererte un poco. Y eso yo creo que se ve reflejado en el trabajo artístico que haces, porque bueno, ya no soy tan punky, quizás soy más folk, no sé, ya no soy tan punk en el escenario, tampoco soy tan loco. No llevo casi autotune ni nada, voy con la banda. Siempre he admirado a los grandes grupos como Oasis o Bruce Springsteen, todo lo que lleva a una banda a que pueda hablar de cosas bonitas, pues querer la vida, no sé, simplemente he madurado yo creo y se ha reflejado en la música que hago. Sigo experimentando y en el nuevo disco hay canciones más under, otras más rock, otras más raras, va a haber de todo.

Sí que es verdad que Infancia mal calibrada fue una apuesta mucho más para directo y nos funcionó porque me hacían falta más temas para el directo, Chato es muy experimental, entonces necesitaba cañones para poder aguantar el directo arriba y funcionó.

¿Y cómo cambia también tu estética, tu definición de estética?

Pues estéticamente, tanto en la música como yo, todo cambia. Es que también creo que va ligado con que me hago mayor, la gente no puede ser siempre joven y no puede estar dando saltos como un trastornado en todo el bolo, no tienes energía ya, tienes que tener un poco de cabeza. He cambiado desde ir con un pantalón corto, una camiseta, las gafas, salir como un loco a dar botes sin tener ni idea de afinar ni nada, a empezar con las clases de voz, tocar la guitarra, ser consciente de la movida, las producciones, hacerlas más finas, comprarme un equipo nuevo para grabarme en casa, todo sabes. Ha ido evolucionando todo, noto las frecuencias de otra manera en la música, ya me rayo porque las cosas estén bien y sí, es simplemente porque a medida que vas estudiando algo también lo mejoras.

Intento no perder la frescura siempre porque cuando no tienes ni idea de algo también eres más fresco, pero intento llevar el equilibrio un poco también.

Dentro de las colaboraciones más queridas por los fans ha sido la de Carolina Durante, ¿qué colaboración crees que te falta por hacer?

Alguien de fuera de España, ya sea de Latinoamérica o Norteamérica o en inglés, de hecho si todo va bien en el disco hay una muy buena de otro continente y en inglés. A ver, no es Inglaterra pero es otro continente.

Siempre he sido muy fan de Latinoamérica, me encanta Dillom, Dillom me vuelve loco, pero pasa que es muy difícil. Él va a su bola e incluso me enteré que va a sacar un tema con Gorillaz, pero bueno soñar es gratis y también me gusta mucho, aunque son más mayores Airbag. Airbag me vuelve loco, es como un fetiche.

Los vi en Uruguay, fui a un festival en Uruguay y los vi y es que flipé, suenan increíble en directo. Y es una locura, los tres hermanos, que tienen casi 40 años pero parece que tienen 20. Me gusta mucho también Fontains DC, toda esta movida irlandesa, inglesa, también me vuela la cabeza.

Para terminar, en una palabra, ¿cómo definirías el próximo álbum?

Yo diría que la palabra es la fortuna. La fortuna, sí.