Sticky Fingers en Teatro Caupolicán: Un transe hipnótico

19 de agosto 2026.

Por Sebastián Allende.
Fotografías por Francisco Aguilar A.

Este miércoles 19 de agosto, el Teatro Caupolicán se transformó en el punto de encuentro para cientos de fanáticos que llegaron desde distintos rincones de la capital con un mismo propósito: volver a vivir la experiencia Sticky Fingers. La banda australiana regresaba a Chile en medio de una enorme expectativa para entregarnos un concierto que combinó psicodelia, reggae, indie y una descarga emocional que mantuvo al público conectado de principio a fin.

Para calentar los motores de la noche, los sonidos naciones de St. Mängata llegarían al recinto de calle San Diego para darnos parte de su nuevo álbum Re-Cordi, quienes darían pie a The Terrys, los que serian los encargados de levantar el ambiente en el Teatro Caupolicán.

Tras el desembarco de los australianos y con un Caupo que poco a poco vería llenar su espacio llegaría el momento más esperado de la noche. Con Claude Bailey en las voces, quien llegaría para cubrir los zapatos de su histórico vocalista Dylan Frost, Sticky Fingers llegaría pasadas las 21 horas para darnos su característica mezcla de reggae, psicodelia, indie y soul.

El comienzo llegaría con “Land of Pleasure”, tras una breve intro en donde sonaría “Enter Sandman” de Metallica, en momentos en donde la banda tomaría posición del escenario. “Sad Songs” y “Outcast at Last”, serían las primeras apuestas para generar la cofradía de la velada que ya tendría a la agrupación como dueño absoluto de la vibra nocturna. La intensidad no bajaría con “If You Go”, una de esas canciones que permitieron al público corear prácticamente cada verso mientras el Teatro se convertía en una sola voz. Con “These Girls”, Sticky conectaría directamente con los seguidores de larga data, desatando uno de los primeros grandes momentos de euforia colectiva.

El viaje continuaría con una seguidilla de canciones que mostrarían la amplitud sonora que posee este conjunto australiano. “Gold Snafu” caería como una verdadera bomba entre los presentes, seguida por una celebrada interpretación de “Rum Rage”, probablemente uno de los puntos más altos del repertorio y una de las composiciones más coreadas de toda la jornada. La comunión entre escenario y cancha era total; el público respondía a cada línea y a cada sonoridad entregada por la banda quienes se mostraban emocionados y con una naturalidad que contagiaba a cualquiera.

El tramo final del espectáculo aparecería cargado de clásicos. “Cyclone” y “Love Song” continuarían alimentando la conexión emocional de una audiencia completamente entregada, mientras que “Not Done Yet” demostraría que el material más reciente de la agrupación goza de una recepción tan cálida como sus composiciones más conocidas.

Para el cierre, la recta final de la velada llegaría con “How to Fly”, transformando el Caupolicán en un auténtico nicho de celebración colectiva, en donde cientos de voces acompañando el estribillo de esta canción confirmó por qué sigue siendo una de las piezas más importantes en la discografía de Sticky Fingers. “Liquorlip Loaded Gun” y “Freddy Crabs” pondrían el broche de oro a una jornada marcada por la nostalgia, la energía y la complicidad entre banda y público.

Más allá de la ausencia de Dylan Frost (que realmente no sé notó) y de los inevitables cambios que ha experimentado la agrupación a lo largo de los años, Sticky Fingers demostró que su música sigue encontrando eco en Chile. Con un público fiel, un cancionero cargado de himnos y una atmósfera que transitó entre la fiesta, el baile, la introspección y la celebración, los australianos reafirmaron que el vínculo construido con sus seguidores nacionales es inquebrantable.

Setlist:
Land of Pleasure
Sad Songs
Outcast at Last
If You Go
These Girls
Gold Snafu
Rum Rage
Cool & Calm
Saves the Day
Bootleg Rascal
Cyclone
Love Song
Not Done Yet
Australia Street
How to Fly
Liquorlip Loaded Gun
Freddy Crabs