23 de agosto 2026.
Por Rodolfo Galleguillos.
Fotografías por Javier Martínez.
Los conocedores de la historia de Angra saben que es un grupo que no lo ha tenido fácil. Cambios de integrantes importantes durante su trayectoria, el fallecimiento de su primer icónico vocalista Andre Matos y varias contingencias más, no han detenido al grupo brasileño en seguir celebrando su legado, que los ha transformado en una de las bandas más relevantes de power metal a nivel mundial. Y para celebrar, obviamente, el turno correspondió a revisar su segundo larga duración, y considerado por muchos su obra magna: el disco Holy Land de 1996, el cual cumple actualmente 30 años de existencia.
Fieles al conocido formato de este tipo de tours, el disco fue íntegramente tocado más varios clásicos que dieron algo más de dos horas de show, manteniendo también los gestos al folclore brasileño a cargo del percusionista de gira Guga Machado, quien se comportó prácticamente como un integrante más del grupo. Además, esta es la primera gira de Angra con el nuevo vocalista Alirio Netto, quien se vio desde el primer momento cómodo en casa y tuvo un desempeño excepcional. Desde el primer segmento del show dedicado a recorrer el disco la conexión con el momento fue total, y los fans lo notaron.
Además, se sabe que los músicos del grupo son excepcionales en su técnica y desempeño. “Nothing to Say”, “Silence and distance” y “Carolina IV” sonaron claras y firmes, acompañadas además de proyecciones que hacían clara alusión al periodo de ocupación europea en América y el encuentro con la gente del Amazonas, sin perder algunos aires fantásticos. Netto además de cantar se desenvuelve muy bien tocando piano, cautivando con su voz y sus fraseos fieles al trabajo ya consagrado del quinteto. La totalidad de los temas del disco Holy Land fueron ovacionados sin mayores preámbulos, hasta la última “Lullaby of Lucifer” que fue introducida y cantada por Rafael Bittencurt conmovió al público con su sonido acústico en corte balada.
Ya cerrado el primer momento del concierto, había que seguir repasando los clásicos de la primera época del grupo brasileño. De “Stand Away” a “Angels and Demons” las canciones seguían sonando pulcras y precisas, sobre todo por el talentoso baterista Bruno Valverde que las sostenía sin dar descanso a los tambores. Además, el haber recurrido al clásico cover de Kate Bush “Wuthering Heights” hizo mayor eco de esta primera época en donde la fama comenzó a perseguirle los talones dentro del circuito de música extrema del mundo.
El show fue cerrando con “Carry on”, “Rebirth” y “Nova Era”, himnos eternos del power metal a estas alturas. Siempre es admirable ver en vivo al bajista Felipe Andreoli y su velocidad para tocar exigentes canciones solo con sus dedos, quien además en un momento se lució tanto con su técnica como con sus extravagantes bajos de doble mástil marca Ibanez.
¿Alguien sigue pensando que en Sudamérica no se hace metal de calidad? Quizás hay que tomarse más en serio esta máxima sobre apoyar las bandas locales, ya que, si bien no todas tienen las mismas posibilidades de profesionalizarse debido a recursos y conexiones, la posibilidad de seguir en ascenso proviene principalmente de aquel fan inquieto que opta por apoyar a los suyos y de dar resistencia a un mundo que constantemente le indica con el dedo qué debiese escuchar y apoyar en distintos géneros. Holy Land es testimonio de eso, de cómo fuimos colonizados. Quizás es más contingente que nunca volver a esos clásicos locales.
Setlist:
Crossing
Nothing to Say
Silence and Distance
Carolina IV
Holy Land
The Shaman
Make Believe
Z.I.T.O.
Deep Blue
Lullaby for Lucifer
Stand Away
Tide of Changes – Part I
Tide of Changes – Part II
Angels and Demons
Wuthering Heights (Kate Bush cover)
Waiting Silence
Carry On
Rebirth
In Excelsis
Nova Era

