21 de marzo 2026.
Por Sebastián Allende.
Fotografías por Francisco Aguilar A.
Sábado 21 de marzo y la cita en el Movistar Arena nos invitó a conectar con lo más granado del rock en nuestra lengua. Pedro Aznar y David Lebón llegaron para entregarnos una versión de Serú Girán que, lejos de ser un homenaje forzado, se sintió como una interpretación respetuosa, sincera y vital; una experiencia necesaria tanto para quienes nunca vieron a la banda original como para aquellos que buscaban revivir una de las leyendas más luminosas de la música latinoamericana.
Antes del viaje principal, YVicente inauguró la noche con una presentación íntima, casi confesional. Su guitarra habitó el recinto con la cercanía de quien toca en la sala de estar de un amigo. Las canciones de sus discos, A la Primavera Más Urgente y Déjala Partir, transitaron entre la fragilidad y la esperanza, oficiando como una pequeña ceremonia de bienvenida para preparar el terreno emocional de lo que vendría.
Cuando las luces se apagaron, el silencio se tornó reverencial. Aznar y Lebón aparecieron sin artificios: solo dos guitarras acústicas y una complicidad forjada durante décadas. “Parado en el medio de la vida” abrió la velada con una crudeza transparente, funcionando como un recordatorio de nuestra propia humanidad. Fue un inicio desnudo y cálido que permitió al público adentrarse lentamente en el universo que Serú supo construir. La noche pronto tomó vuelo cuando, tras un guiño coral a “La grasa de las capitales”, se sumó la banda completa para desplegar el ADN del encuentro: “El mendigo en el andén”. Aquí la energía se transformó; la contemplación dio paso al movimiento, con un ritmo que sacudió al Movistar Arena desde los primeros acordes.
La intensidad escaló con “Canción de Alicia en el país”. En esta pieza cargada de simbolismo, Pedro se apropió de la interpretación desde un respeto absoluto: Charly no estaba físicamente, pero Aznar brilló con luz propia, expandiendo su voz sin esfuerzo en una conversación viva con la historia. Momentos como “Perro Andaluz” reforzaron esa aura soñadora y melancólica que siempre ha definido al grupo, empujando al público hacia un paisaje emocional donde conviven el misterio y un romanticismo desbordado.
Uno de los puntos de mayor quiebre llegó con “Nos veremos otra vez”. La canción, ligada intrínsecamente a las despedidas y los reencuentros, resonó en los corazones presentes, evocando incluso los ecos de los años de pandemia. Hubo lágrimas, abrazos y miradas al cielo que, incluso para este cronista, resultaron inevitables. En ese instante, la música dejó de ser composición para transformarse en memoria compartida.
El pulso no se detuvo con “Si me das tu amor”, la bellísima “Cinema Verité” y la desgarradora “Desarma y sangra”, formando una tríada donde la energía mutó hacia lo introspectivo y reflexivo. El repertorio continuó rindiendo pleitesía a la leyenda con clásicos como “San Francisco y el lobo”, “Viernes 3 AM”, “En la vereda del sol”, “Déjame entrar”, “Encuentro con el diablo” y “A cada hombre, a cada mujer”. Aunque esta encarnación no cuente con García ni con el recordado Oscar Moro, la esencia permaneció intacta, sostenida por aplausos cerrados y coros que demostraron el fiato indestructible entre la agrupación y su público.
Tras más de 90 minutos, el final se convirtió en una celebración colectiva. “Peperina” desató la euforia, cantada con una entrega que sugería una espera de toda la vida. Y entonces, llegó la joya de la corona: “Seminare”. El Movistar Arena entero se transformó en un solo corazón latiendo al mismo ritmo. Sin luces artificiales ni distracciones, miles de voces se unieron desde la emoción pura. Fue el cierre perfecto para una noche donde la música ocupó su lugar más puro: el centro de todo. Una jornada en la que Serú Girán no fue solo un conjunto de notas, sino un puente hacia nuestra propia historia.
Gracias a David Lebón y Pedro Aznar, estas canciones no son simplemente sonidos del pasado; son armas de luz que acompañan y guían. Quedó claro que la música, cuando es verdadera, nunca termina: solo encuentra nuevas voces para seguir viviendo y dejarse disfrutar.
Setlist:
Parado en el medio de la vida
La grasa de las capitales (Solo introducción)
El mendigo en el andén
Canción de Alicia en el país
Perro andaluz
Nos veremos otra vez
Si me das tu amor
Cinema verité
Desarma y sangra
Noche de perros
San Francisco y el lobo
Viernes 3 AM
En la vereda del sol
Déjame entrar
Encuentro con el diablo
A cada hombre, a cada mujer
Esperando nacer
Mundo agradable
Cuánto tiempo más llevará
No llores por mí, Argentina
Peperina
Seminare

