Conversamos con Asger Mygind de VOLA: “Empezamos a escribir Friend of a Phantom sin una visión clara y tuvimos que experimentar mucho”

Por Ignacia Gutiérrez.

VOLA, una de las bandas líderes del metal progresivo moderno, prepara su tercera visita a nuestro país. Con sonidos renovados, atmósferas sutiles y toques electrónicos, la agrupación de origen danés cumple este año 20 años de trayectoria. Formada por Asger Mygind, Martin Werner, Adam Janzi y Nicolai Mogensen, la banda llega de la mano de su más reciente álbum de estudio titulado Friend of a Phantom.

Los daneses regresan en el contexto de la cuarta edición del festival CL. Prog, que se realizará los días 14 y 15 de marzo en Aldea del Encuentro. Conversamos con el líder y fundador de la banda, Asger Mygind, sobre este nuevo desembarco en Sudamérica, su último disco, la vida familiar y el futuro del conjunto.

Asger, gracias por tu tiempo. Esta será tu tercera visita a Sudamérica, concretamente a Chile, con un nuevo álbum bajo el brazo y una base de fans en constante crecimiento. ¿Podrías contarnos cómo empezó tu relación con Chile y qué esperas de esta nueva visita?

Sí, nos invitaron por primera vez durante el lanzamiento de Witness. Fue increíble viajar allá, conocer Santiago y descubrir a ese público maravilloso. Son muy enérgicos; me encanta estar en el escenario porque recibo una energía que proviene de gente muy amable. Así que no hubo dudas: teníamos que volver a tocar en Chile.

Friend of a Phantom es su cuarto álbum de estudio, recibido calurosamente tanto por fans como por la crítica. A diferencia de otros lanzamientos, se anunció un año antes de su salida (el 1 de noviembre de 2024), con sencillos publicados periódicamente. ¿Fue esta una estrategia premeditada o algo más espontáneo? ¿Cómo refleja esto el concepto del álbum y su lanzamiento tras la pandemia?

Diría que fue un álbum difícil de escribir. Acabábamos de crear Witness, un disco que contenía casi todo lo que me gusta: la composición, la producción, la mezcla. Simplemente cumplió muchos de mis sueños, así que fue difícil decidir hacia dónde ir después. ¿Cómo crear algo que tuviera el mismo efecto en nosotros que ese álbum?

Empezamos a escribir Friend of a Phantom sin una visión clara y tuvimos que experimentar mucho para, finalmente, encontrar la inspiración para cada canción. Esa fue una de las razones por las que tardó tanto; además, debido a la pandemia, la gira de Witness fue muy dispersa y nos tomó más tiempo llegar a los lugares que queríamos. Todo pareció un proceso prolongado. Como tardamos tanto, decidimos grabar el disco en dos partes: primero grabamos la batería de unas cuatro canciones y luego volvimos a componer para grabar otras cinco. Eso hizo que todo fuera un poco más confuso de lo que estábamos acostumbrados.

Las letras de VOLA siempre tocan temas actuales, como la aceleración del ritmo de vida, la tecnología y la introspección. Cuando escribes, ¿lo planeas de antemano o te dejas llevar por el momento? ¿De dónde suele venir la inspiración?

Lo segundo, me dejo llevar por el momento e intento reaccionar a la música. La música siempre es lo primero; me siento a escuchar y espero a que la primera frase surja en mi cabeza. Sea lo que sea, normalmente de eso tratará la canción. Esa frase se convierte en el epicentro de la letra. Nunca está predeterminado.

Conozco letristas que trabajan con conceptos cerrados, donde deciden que la canción uno tratará sobre esto y la dos sobre aquello; creo que es genial, pero no es mi forma de escribir. Sin embargo, al terminar el proceso, suelo tomar distancia y notar que muchas letras giran en torno al mismo tema. Eso ayuda a determinar el título del álbum y la portada. A veces dirijo las letras en una dirección concreta, pero a menudo dejo que cobren vida propia.

Celebran el décimo aniversario de su álbum debut, Inmazes, muy querido por los fans locales. ¿Cómo ves hoy ese inicio de su carrera, considerando que ahora son referentes del metal progresivo contemporáneo? ¿Habrá alguna referencia a esta celebración en los shows de América Latina?

Esa es una buena pregunta. Aún no hemos definido los setlists, así que es posible que haya material de ese álbum. ¡Veremos qué pasa!

Mirando atrás, era una época muy diferente. Vivía solo y grabamos el álbum en una habitación de mi residencia. Recuerdo que armé una especie de tienda de campaña con colchones para poder cantar sin molestar a los vecinos. Grabamos la batería en una comunidad donde vivían mis padres, en un comedor grande donde también terminamos molestando a todo el mundo (risas).

Era un enfoque totalmente “hazlo tú mismo” (DIY). Sentíamos que teníamos todo el tiempo del mundo porque no teníamos sello discográfico. Al escucharlo de nuevo, noto cuánto tiempo le dediqué a la mezcla; todavía me gusta, pero me llevó una eternidad porque era nuevo en esto. Musicalmente, estábamos en plena ola del djent: todo el mundo tocaba guitarras de siete u ocho cuerdas con muchos riffs intrincados, y eso se nota en el disco.

Recientemente te has convertido en padre, ¡felicidades por ello! ¿Cómo ha sido compaginar la vida de gira y el trabajo musical con la familia? ¿Se refleja esto en la composición actual de la banda?

Será interesante verlo. Apenas hemos empezado a bosquejar algunas ideas para el próximo álbum, estamos en una fase muy inicial. Pero es una experiencia que te cambia la vida. Es una persona más a la que echar de menos en casa y su evolución es rapidísima: hace un año gateaba y ahora corre intentando decir sus palabras favoritas (una de ellas es “guitarra”, de lo que estoy muy orgulloso).

Es una vida diferente; la familia es lo más importante. Pero también está el amor por la música. Ambos elementos tienen que convivir en las 24 horas del día. Requiere mucha planificación y, por suerte, tengo una esposa increíble que hace que todo funcione. Puedo estar fuera un mes y la vida en casa sigue su curso normal gracias a su esfuerzo. Tengo mucha suerte.

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