Dillom en La Cúpula: Crudeza, pop, sarcasmo y disfraces

1 de noviembre 2026.

Por Ignacia Gutiérrez.
Fotografías por Claudia Reyes.

El mundo oscuro de Dillom se pintó de colores. El músico argentino llegó hasta La Cúpula en su cuarta visita a Chile, esta vez para presentar La Nueva Violencia, su tercer álbum de estudio con el que deja atrás los conceptos ligados a la muerte y el terror que marcaron la era de Post Mortem y Por Cesárea. Dillomween, como lo tituló en sus redes sociales, cumplió su objetivo. El público, de todas las edades, se hizo presente con disfraces entre los que se distinguían desde Homero Simpson hasta un fantasma de Pacman en la platea.

A las 21 horas, el público ya pedía al unísono con un “Olé olé olé Dillom, Dillom” la entrada del músico al escenario. Pasados diez minutos y luego de que sonara la intro de Batman, cuatro músicos disfrazados de superhéroes salieron a escena para dar inicio a la percusión y a los primeros acordes. Dillom, vestido de Austin Powers, salió en medio de gritos de sus fanáticos para comenzar a cantar “La nueva violencia”, canción homónima del álbum.

En medio de visuales retro de colores que proyectaban Dillom en grande y luces blancas, siguió con “Vedette” y “Papá se volvió loco”. Los saltos entre el público se produjeron desde el primer minuto, con una energía que aumentaba más y más mientras sucedió el show. Luego de saludar al público continuó con “Mick Jagger”, en un breve guiño a sus primeros trabajos al igual que con “Piso 13”, parte de su primer disco titulado Post Mortem.

La solicitud de ibuprofeno para sobrellevar la resaca el día después de asistir un matrimonio fue uno de los momentos que causó la risa del público pero que no se desmarcan de lo que es el característico del joven artista. El nuevo álbum del argentino muestra una faceta más pop pero que sigue siendo atravesada por sonidos propios del post-punk, rock y electro. “¡Gente común” es un buen reflejo de esto, los coros que en el disco realizan Ale Sergi y Juliana Gattas de Miranda! fueron esta vez reemplazados con el canto del público.

Luego de “Superdiversión” y pese a estar con una mano accidentada, tomó la guitarra para hacer explotar al recinto con “Ola de suicidios”, una canción cuya potencia desató los moshs en el centro de la cancha. Otro guiño al pasado se hizo presente, “Coyote”, parte de Por Cesárea fue la previa de una sorpresa, la mezcla de “Muñecas” con “Post Mortem”. Un momento totalmente inesperado para los fans y que dio cuenta del ingenio de un artista y performer que siempre tiene un as bajo la manga para sorprender al público.

Un casi inesperado cover de “Pet Sematary” (Dillom ha sido enfático en su gusto por los Ramones) marcó un punto de inflexión entre el inicio del concierto y el camino hacia el final. Una seguidilla de canciones del último álbum como “Cocodrilo” y “Fashion” con la presencia de No Duermo o más bien el hombre misterioso, como fue señalado por Dillom, cerró la presentación del disco dejando solo dos canciones del trabajo de estudio pendientes por tocar. La banda abandonó el escenario y el músico presentó su más reciente lanzamiento junto a Kuina, quien subió para cantar “Bailar kon la más fea”, canción que fue estrenada hace tan solo un mes.

Luego de llamar nuevamente a su banda al escenario, se produjo uno de los momentos más emotivos de la noche, porque dentro de ese disruptivo y rebelde artista también hay un lado sensible que deja entrever en sus shows a la hora de interpretar temas como “Cirugía” y también en “220”, canción que dedicó a quienes lo han seguido desde sus inicios en la música. Tras despedirse con “Amigos”, agradeció la presencia del público y el hecho de que siguieran la consigna de disfraces, aprovechó también de disculparse por no visitar tan seguido nuestro país.

No tuvimos que esperar ni cinco minutos para el golpe de energía final para una jornada de fiesta e ironía. Animando a que el show finalizara en lo alto con los moshs, el público comenzó a abrirse en medio de la cancha, anticipándose a lo que vendría. “Rojo profundo” y “Buenos tiempos” en formato larga duración pusieron el broche de oro a la noche. La euforia fue total y el calor alcanzaba su punto máximo.

Dillom, una vez más y esta vez fuera del formato festival, dejó claro el nivel de performance que maneja. Hace reír con sus ironías, interactúa con el público, toca guitarra, pandero, canta y con su desplante llega a todos los espacios del escenario incluso cuando solo está en el centro con el micrófono de pie. No cabe duda de que hoy es incluso más que la estrella de rock que soñaba ser hace unos años. Desde la incomodidad que provocaba en las personas sus explícitas letras hasta convocar a un público transversal, solo cabe preguntarse qué es lo que trama para el futuro.

Setlist:
La nueva violencia
Vedette
Papá se volvió loco
Mick Jagger
Piso 13
Gente común
Souvenir
Superdiversión
Ola de suicidios
Coyote
Muñecas /Post Mortem
Ciudad de la paz
Palermo Hollywood
Pet Sematary (cover)
Cocodrilo
Minas
Fashion
Nadie coge gratis
Bailar kon la más fea
Maniquí
Cirugía
220
Amigos
Rojo profundo
Buenos tiempos