Doechii llega a Lollapalooza Chile: De princesa del pantano a reina del rap


Por Jaime Farfán.

Era la versión número 67 de los premios Grammy y, a esas alturas, la carrera de Doechii apenas superaba la década. De hecho, desde su primer contrato formal no habían pasado más de tres años. Aún así, vestida de escolar y con solo 26, subió al escenario como quien conoce bien el campo de batalla. Haciendo gala de un control vocal preciso, una entrega corporal absoluta y una impronta histriónica imposible de ignorar, no solo conquistó: ganó. Mejor álbum de Rap. Alligator Bites Never Heal era su segunda mixtape y, desde esa noche, el mundo entero entendió que ya no estaba frente a una promesa, sino ante una artista plenamente formada.

Pero llegar ahí no fue producto del azar, la suerte ni de una agenda repleta de buenos contactos. Doechii, nacida en 1998 como Jaylah Ji’mya Hickmon en Tampa, Florida, tenía las rimas corriendo por la sangre. Su padre, conocido como Snatcha Da Boss, ya transitaba por las calles del rap, mientras que otros miembros de su familia también lo hacían. Mientras crecía, se fue formando en canto, teatro, danza y deportes, ignorando que su destino estaba sobre el escenario, y que dichas habilidades confluirían aunque no supiera exactamente cuando. Creció escuchando The Miseducation of Lauryn Hill, aprendiendo que el rap también podía ser vulnerable, admirando la capacidad de MF Doom para construir personajes, y absorbiendo la identidad sonora estadounidense de figuras como Trick Daddy y la teatralidad de Grace Jones.

Esas influencias tempranas explican buena parte de lo que hoy define su propuesta. Doechii no concibe la música como un formato único ni como un molde rígido. En sus propias palabras, “hay tantas emociones diferentes que no tienes que expresarte de una sola manera”. El hip hop, para ella, no impone límites. Es un espacio amplio donde caben la actuación, el humor, la confesión honesta y el exceso. No es casualidad que se describa a sí misma como una chica de teatro, ni que sus canciones muchas veces evoquen escenas, monólogos o pequeñas obras, donde cada gesto importa tanto como la rima.

Esa inquietud creativa comenzó a tomar forma pública en 2016, cuando publicó su primer single, “Girls”, en SoundCloud. Luego vinieron proyectos como Coven Music Session Vol. 1 del 2019, y el EP Oh the Places You’ll Go del 2020. De ahí emergió la chispa que encendió todo: “Yucky Blucky Fruitcake”, el tema que se viralizó en TikTok en 2021 y que la propia Doechii ha señalado como un punto de inflexión. Conversacional, íntima y sin remordimientos, la canción no solo la puso en el radar de la industria: estableció un estilo que se mantendría intacto. Vulnerabilidad sin concesiones y carácter sin pedir permiso.

El ascenso fue vertiginoso. Tras el EP Bra-Less del 2021, y She / Her / Black Bitch el 2022, llegó el contrato con Top Dawg Entertainment (bajo el alero de Kendrick Lamar) y Capital Records. Los lanzamientos posteriores, como la colaboración con David Guetta y Afrojack en “Trampoline”, ampliaron su alcance, mientras sus primeras grandes apariciones en vivo, como Coachella 2023 y abriendo para Doja Cat en su Scarlet Tour, terminaron de consolidar su peso escénico.

El golpe definitivo llegó el 2024 con Alligator Bites Never Heal, un trabajo gestado durante años y grabado en Jamaica, anunciado con bombos y platillos el día de su cumpleaños. Los singles “Nissan Altima”, “Boom Bap” y “Denial Is a River” mostraron a una Doechii con las garras bien afiladas, plenamente consciente de su historia y de su lugar. “No soy la presa de nadie, nací para ser la depredadora”, declaró sobre el disco. La imagen del caimán no era solo estética, era identidad, linaje, fuerza y singularidad.

Desde entonces, Doechii pasó a estar en todas partes. Su sesión de “Denial Is a River” en Genius Open Mic, junto a Issa Rae, encantó por su naturalidad y carisma, pero destacando también por la precisión rítmica y el dominio absoluto de su voz, recorriendo con soltura un amplio espectro de tonos. Luego vino el Grammy. Y después, “Nosebleeds”, como celebración directa de ese triunfo. Pronto, todos parecían querer un trozo de ella. Las colaboraciones con Katy Perry, Tyler, The Creator, Jennie de BLACKPINK, SZA y A$AP Rocky confirmaron que su alcance ya no conocía fronteras.

Hoy, cuando su debut en Chile es inminente con su esperada presentación de Lollapalooza 2026, Doechii se encuentra totalmente enfocada y creativa. Sobria desde 2024, con un discurso cada vez más nítido y una identidad artística plenamente asumida, su presente no se sostiene en la euforia del reconocimiento ni en el brillo encandilante de la fama, sino en el control de su propio relato. Más que una promesa del rap contemporáneo, Doechii se presenta como una artista total. Rapera, performer y reinando sin cuestionamiento su propio pantano.

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